Edward Jenner
Biografía:
Edward Jenner nació el
17 de mayo de 1749 en la ciudad de Berkeley, al sur de Inglaterra. Fue el octavo hijo
de Sarah Head y de Stephen Jenner, los cuales habían perdido ya dos
hijos. Edward fue bautizado con el mismo nombre de uno de sus hermanos fallecido
a los cinco años de edad, dos semanas antes de su nacimiento. Stephen Jenner era un hombre culto que fue educado
en las ciudades de Pembroke
(Gales) y Oxford
(Inglaterra). Después de realizar sus estudios eclesiásticos fue el vicario
de la iglesia parroquial de Berkeley desde 1792. En
este mismo año contrajo matrimonio con Sarah Head, que era la hija del anterior
vicario de esa parroquia, Henry Head. En esta vicaría, los ingresos
del servicio parroquial y los ingresos de sus propiedades, permitían al vicario,
en este caso a Stephen, ofrecer a sus hijos bienestar material y darles una
buena educación. En este ambiente cultural los dos hermanos mayores de Edward siguieron
los estudios eclesiásticos en Oxford como su padre.
En mayo de 1754, su
madre dio a luz a su noveno hijo, y el ocho de mayo fue bautizado con el nombre
de Thomas, pero falleció al día siguiente. Veinticuatro horas después Sarah
fallece por complicaciones después del parto a la edad de 46 años y dos
meses después el 9 de diciembre fallece su padre, Stephen Jenner. Edward quedó huérfano
a la edad de cinco años y quedó al cuidado de su tía Deborah y de su hermana
mayor Mary. Su hermano mayor Stephen, uno de los que había seguido los estudios
eclesiásticos en Oxford como su padre, asume la responsabilidad de la familia
Jenner, y para Edward será su guía paternal.
Antes de ir a la
escuela, las hermanas de Edward ya le habían enseñado las reglas básicas de
matemáticas, música, a leer y a escribir. Con estos conocimientos básicos
ingresó en la escuela de gramática Wotton-under-Edge, donde recibió clases
de todo tipo. Pese a que a Edward le apasionaba escribir y manifestarse a
través de la poesía, lo que más le gustaba era dar paseos por la naturaleza
para observarla y aprender de ella. Buscaba trampas de ratones y fósiles y los
coleccionaba. A la temprana edad de trece años, fue admitido como aprendiz de
Ludlow, el médico local.
Cuando Edward Jenner
tenía ocho años, surgió en Berkeley un brote de viruela, por lo que la
familia de Edward decide que es necesario aplicarle el único método preventivo
conocido hasta entonces: la variolización[1],
porque era ya un hecho conocido que la viruela sólo se padecía una vez en la vida[2], por eso la mayoría de los
médicos de la época recomendaban practicar la inoculación en los niños y
así evitar que adquiriesen una forma mortal, lo cual ocurría de manera muy
frecuente en esa época.
A Edward y a sus
compañeros les realizó las inoculaciones el boticario Mr. Holborn. Los
niños recibían un corte hasta sangrar en un brazo donde Holborn aplicaba el
contenido de la vesícula de un enfermo de
viruela y después cubría la herida con un vendaje limpio. A Edward y sus compañeros los aíslan en un
establo maloliente, con poca iluminación y sin ventilación, donde tenían que
comer, dormir y hacer sus necesidades por cuarenta días, ya que los que
recibían la inoculación debían ser aislados porque podían transmitir la
enfermedad a otras personas que no la tuvieran. Esta fue una experiencia
terrible que Edward y sus compañeros aislados con él no olvidarán.
Cuando estaba haciendo
sus prácticas médicas, un día Edward tuvo que atender a una paciente que lo
consultó acerca de unos granos que tenía en la piel. Ella era ordeñadora, y dijo
que lo causante de esas ampollas no podía ser la viruela, pues ya la había
pasado a causa de las vacas que ordeñaba[3]. Entonces fue cuando
Edward recordó que en su religión se decía justo lo mismo acerca de esta
inmunidad al haber pasado la viruela bovina.
En 1775, Jenner empezó un minucioso estudio sobre la
relación entre la viruela bovina y la de humanos. Después de experimentar con
animales descubrió que, si tomaba un extracto de una llaga de viruela bovina y
se la inyectaba a un ser humano, esa persona quedaba protegida contra la
viruela, por lo cual lo que se decía acerca de esto era verdad.
Para comprobar esta
hipótesis, Jenner realizó su primera vacunación en James Phipps, un niño de 8
años que era hijo del jardinero de Edward el 14 de mayo de 1796. Raspó el pus
de las ampollas de la viruela en las manos de Sarah Nelmes, una lechera
infectada de la viruela vacuna[4]. Phipps fue el
decimoséptimo caso descrito en el primer artículo de Jenner sobre vacunación.
Jenner inoculó a
Phipps en ambos brazos ese día, lo que le produjo posteriormente fiebre, pero
ninguna infección grave. Posteriormente, le sometió al procedimiento de variolización.
No se produjo ningún síntoma. El niño fue más adelante probado de nuevo con
material variólico, y de nuevo no mostró ningún signo de infección.
Donald Hopkins señala
que: "La contribución principal de Jenner no fue que inoculó a algunas
personas con la vacuna, sino que después demostró que eran inmunes a la
viruela."
Además, demostró que
el pus protector de la viruela vacuna podría inocularse eficazmente de persona
a persona, y no solo directamente del ganado.
Siguió probando con éxito
su hipótesis sobre otros 23 pacientes adicionales.
Jenner continuó su
investigación e informó a la Royal Society en 1797, describiendo su experimento.
Edward no pudo explicar la razón de por qué el método era efectivo, ya que aún
no se podía ver el virus con los microscopios de la época, por lo la Royal
Society no publicó el documento inicial ya que decían que sus científicos
defendían que sus ideas eran demasiado revolucionarias y que no presentaba
pruebas.
Entonces Jenner
comenzó a investigar con otros niños, incluido su propio hijo de once meses. Después
de revisiones e investigaciones posteriores, publicó sus hallazgos sobre los 23
casos. Los métodos microbiológicos y microscópicos modernos harían que sus
estudios fueran más fáciles de reproducir. La comunidad médica deliberó sobre
sus hallazgos antes de aceptarlos. Finalmente, se aceptó la vacunación, y en
1840, el gobierno británico prohibió la variolización de la viruela para
inducir la inmunidad y proporcionó la vacunación con vacuna gratuita.
El éxito de su
descubrimiento pronto se extendió por Europa y se utilizó en masa en la Corona Española,
donde se emprendió La Expedición Balmis, una misión de tres años de duración a
las Américas, Filipinas, Macao, y China, dirigida por el doctor Francisco
Javier Balmis con el objetivo de inocular a miles de personas la vacuna contra
la viruela. La expedición tuvo éxito y Jenner escribió: "No me imagino que
los anales de la historia contengan un ejemplo de filantropía tan noble y tan
extenso como este". Napoleón Bonaparte, que en ese momento estaba en
guerra con Gran Bretaña, hizo vacunar a todas sus tropas, y a petición de
Jenner, liberó a dos prisioneros de guerra ingleses y les permitió regresar a
sus casas. El emperador francés comentó que no podía "negar nada a uno de
los más grandes benefactores de la humanidad".
El trabajo continuo de
Jenner sobre la vacunación le impidió continuar con su práctica médica
ordinaria. El rey en la petición al Parlamento, le concedió 10.000 libras
esterlinas en 1802 por su trabajo en la vacunación. En 1807, se le concedieron
otras 20.000 libras después de que el Real Colegio de Médicos confirmase la
eficacia generalizada de la vacunación.
En 1803 se convirtió
en Presidente de la Sociedad Jenneriana de Londres, preocupado por promover la
vacunación para erradicar la viruela. Esta sociedad cesó sus operaciones en 1809.
En 1808, con la ayuda del gobierno, se fundó el Instituto Nacional de
Vacunación, pero Jenner se sintió deshonrado por los hombres seleccionados para
gestionarlo, y renunció a su dirección. Jenner se convirtió en miembro de la
Sociedad de Cirugía y Medicina en su fundación en 1805 y presentó varias
ponencias allí. Fue elegido miembro honorario extranjero de la Academia
Estadounidense de las Artes y las Ciencias en 1802 y miembro extranjero de la
Real Academia Sueca de Ciencias en 1806.
Escribió un libro
sobre su descubrimiento, así como numerosas poesías, y se volvió tremendamente
famoso. Pero a pesar de ello, continuó con su vida tranquila en Berkeley y
continuó trabajando como médico rural, atendiendo tanto a ricos como a pobres.
En sus últimos años vacunaba gratuitamente en una cabaña que tenía en su jardín
y llegó a vacunar en un solo día a doscientas personas. También continuó
desarrollando su amor por la naturaleza, pero lo demuestra en su afición por
los pájaros y en las plantas y flores. Edward Jenner falleció el 26 de enero de
1823 a la edad de 73 años en su localidad natal, Berkeley. La causa de su
fallecimiento fue una apoplejía.[5]
Contexto histórico general:
La infancia y juventud del
personaje se desarrolló alrededor de los años 1749 y 1770 en Berkeley. El reino
de Gran Bretaña se creó en 1707, muy cerca de el nacimiento de Jenner. Surgió
de la unión de Inglaterra (que incluye a Gales) y Escocia según el Tratado de
la Unión. En este momento reinaba Jorge II, el cual mejoró la estabilidad del sistema constitucional, con un
gobierno dirigido por Walpole durante
1730 hasta 1742. Él construyó el Primer Imperio
Británico, fortaleciendo las colonias en el Caribe y
América del Norte. En coalición con la potencia en ascenso Prusia, derrotó a
Francia en la Guerra de los Siete
Años (1756-1763) y ganó el control total de
Canadá. Jorge III, hijo de Jorge II(1760-1820) acosado por los
estadounidenses como un tirano y el instigador de la Guerra de la Independencia
de los Estados Unidos, se quedó permanentemente loco y se decidió confinarlo en
el castillo de Windsor hasta su muerte. Su hijo mayor Jorge IV reinó. Fue el
último rey en dominar el gobierno y la política. Su largo reinado se
caracteriza por perder el primer Imperio británico en la Guerra
Revolucionaria Americana (1783),
mientras Francia buscaba vengarse de su derrota en la Guerra de los Siete Años
ayudando a los estadounidenses. El reinado fue notable por la construcción de
un segundo imperio basado en India, Asia y África, los comienzos de la
revolución industrial que convirtió a Gran Bretaña en una potencia económica, y
sobre todo la lucha de vida o muerte con los franceses, las Guerras
revolucionarias francesas 1793-
1802, que termina en un empate y una corta tregua, y las épicas Guerras Napoleónicas (1803-1815), que terminan con la derrota
decisiva de Napoleón.
En cuanto a la Revolución Industrial, se desarrolló en Inglaterra antes que en cualquier otra nación
europea, con nuevos inventos: máquinas
de vapor, arado de hierro, locomotoras, vacunas, etc. transformando la forma de vida medieval. No
obstante, los grupos sociales se vieron influidos por dicha revolución de forma
desigual.
La vieja élite nobiliaria continuaba siendo el grupo
más poderoso. Fue el grupo menos afectado por los cambios. Se enriquecieron
enormemente con la industrialización ya que poseían cerca de un 70% de las
tierras inglesas. Adquirieron una mentalidad capitalista y se beneficiaron del
paso del ferrocarril por sus tierras y del aumento de producción agrícola
gracias a las nuevas técnicas.
Las clases altas eran un grupo muy restringido de grandes
banqueros e importantes comerciantes y empresarios. Intentaron emparentarse con
la alta aristocracia bien copiando hábitos de vida cotidiana, o bien mediante
lazos matrimoniales.
Las clases medias son artesanos y propietarios de pequeños y
medianos talleres. Grupo emprendedor que exige derechos de mayor representación
política, es la base social del Partido
liberal.
Las clases populares se ven perjudicados por los contratos
precarios que trae la revolución agrícola. Además, se implanta el impopular Sistema
Speenhamland y pierden la posibilidad de adquirir ingresos a través de
la protoindustria debido a la creación
de las fábricas.
Los proletarios son quienes más van a sufrir los
efectos de un crecimiento descontrolado de las ciudades y una
industrialización. La mayoría de los proletarios eran campesinos que se habían
visto forzados a dejar su forma de vida trasladándose a las ciudades para poder
subsistir. Empiezan a sufrir por vez primera la tiranía del reloj, que les
impone una vida monótona y con largas jornadas de trabajo. Las mujeres y los
niños eran mano de obra barata. El absentismo laboral se penalizaba con la
cárcel. Los servicios públicos eran mediocres o inexistentes. Por ejemplo, no
había agua corriente en los hogares, ni alcantarillado ni servicios de limpieza
urbana, lo cual provocó numerosas epidemias. El ideólogo liberal Adam Smith se oponía a esta
situación de explotación de clases.
Gran Bretaña emergió de las guerras
napoleónicas, un país muy diferente al que había sido en 1793. A medida que
avanzaba la industrialización, la sociedad cambió, volviéndose más urbana. El
período de posguerra experimentó un desplome económico, y las malas cosechas y
la inflación causaron malestar social. El liderazgo británico era intensamente
conservador. Los historiadores han encontrado muy pocos signos, señalando que
los movimientos sociales como el metodismo alentaron fuertemente el apoyo
conservador para el status quo político y social.
Reflexión sobre el espacio que se dedica a
hablar en nuestros apuntes sobre el personaje:
En cuanto a el espacio que se
dedica a hablar de él en nuestros apuntes, no se nos ofrece prácticamente
ninguna información. Simplemente que, dentro de la ciencia moderna, el
descubrimiento más relevante en cuanto a medicina fue el de las vacunas, y en primer
lugar y más importante el de la vacuna contra la viruela descubierta por Edward
Jenner en el año 1796. Las vacunas hoy en día son importantísimas, y si no
existieran no podríamos vivir.
Pongamos de ejemplo la
situación que estamos viviendo actualmente del Covid-19. Nos ha cambiado la
vida a todo el mundo independiente de nuestras condiciones, y seguiremos así
hasta que la vacuna llegue a nosotros. Mueren muchísimas personas, la economía
está paralizada, no podemos ver a nuestras familias, se puede generar una
guerra entre partidos políticos gracias a la crisis sanitaria etc. Si no
hubiéramos descubierto una vacuna, tendríamos que seguir en estas pésimas
condiciones durante un tiempo ilimitado. Por esto pienso, que el espacio que se
le ha dedicado en nuestros apuntes es insuficiente, ya que hoy en día, aunque
la viruela ya no este presente en nuestra sociedad, otras vacunas sí lo están,
y si no existieran no podríamos prácticamente vivir.
Reflexión acerca de las causas
que lo movieron a actuar de esta manera y consecuencias que tuvieron las
acciones que acometió durante su vida.
La principal causa que lo
movió para investigar sobre la viruela fue su pasión por la medicina, y a su
vez el gran brote que había en Gran Bretaña en esa época y los pacientes que
iban a visitarlo teniendo esta enfermedad. Actuó de esta manera porque como ya
hemos dicho previamente, una paciente lechera fue a preguntarle acerca de unos
granos en la piel. A partir de aquí, Jenner comenzó a experimentar y a observar
las reacciones en el cuerpo humano, mostrándose curioso ante este fenómeno e
intentando buscarle una respuesta.
Estas acciones tuvieron muchas
consecuencias, pero la principal es que, ya que encontró el remedio a una de
las peores enfermedades de la época, evitó que murieran muchos niños, ya que
era a las personas que más les afectaba.
Bibliografía:
https://es.wikipedia.org/wiki/Edward_Jenner
https://www.vacunas.org/la-introduccion-de-la-variolizacion-en-europa-histp/?print=pdf
https://en.wikipedia.org/wiki/John_Fewster
https://www.bbc.com/mundo/noticias-40720048
https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_Reino_Unido
[1]Variolización: fue un
método importado a Inglaterra por la exploradora Lady Mary Wortley Montague, la
cual vio esta costumbre en el Imperio otomano. Tenía tres formas de aplicación.
La primera, consistía en introducir en los orificios nasales un pañuelo de
papel impregnado de pus extraído de pústulas frescas de un infectado que sufría
la enfermedad de forma leve. También se podía realizar en un corte, aplicando
las pústulas en él. La segunda usaba costras secadas y pulverizadas que eran
recogidas un año antes, para introducirlas con una caña de bambú a los niños en
el orificio nasal izquierdo, y a las niñas en el derecho. El tercer y último
método consistía en poner a un niño sano las ropas de un enfermo. Este tenía
fiebre la semana siguiente a la inoculación. Aunque la variolización salvó
muchas vidas, el problema era que la persona se podía enfermar gravemente si la
pus que inoculaban era de una pústula joven, propagando aún más al enfermedad,
además transmitía otras enfermedades por ejemplo sífilis.
[2]Esto fue descubierto
por John Fewster en el año 1778.
[3]Se creía que las
lecheras eran inmunes a la viruela si ya había pasado la viruela bovina, que
era una enfermedad muy similar a la viruela pero mucho menos virulenta que se
podía contagiar con el contacto de las ordeñadoras con el pus de las ampollas
de las vacas.
[4]La vaca que infectó a
esta mujer se llamaba Blossom y su piel cuelga ahora en la pared de la
biblioteca de la escuela de medicina de San Jorge, en Tooting (Londres).
[5]
Una apoplejía es una hemorragia dentro de un órgano
o una pérdida de la circulación sanguínea que se dirige hacia un órgano, por un
coágulo de sangre que tapona un vaso sanguíneo. Cuando la palabra «apoplejía»
se utiliza sola, sin especificar ningún órgano, se refiere a una apoplejía
cerebral.



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